O mundo aparece demasiado explicado.
Teu jeito calado indica esperança,
mas quem diz que não é remorso?
Sou fiel aos hábitos; tu, aos mistérios.
Não coincidimos nossa lealdade.
Suporto, sobrevives.
O que adianta transbordar
se não dás conta do mínimo?
O que adianta me retrair
se não percebo o invisível?
* * *
Não ter sido compreendido
condenou-me a assumir verdades
que desconhecia, filhos que
não eram de minha boca,
compromissos que não quis ir.
Ao longo da fala,
abri correspondências alheias.
A ausência de clareza
me perturbou a viver de favor
em meu corpo.
* * *
Não me inquieto
quando não recebo as respostas
das perguntas que não fiz.
Eu me conformei
em reservar alguma coisa
de ti para saber depois.
Um pouco de nosso amor
será póstumo.
É recomendável
não descobrir todos os segredos.
* * *
Para a morte, sofre de um problema.
Não estou todo em um único lugar.
* * *
Os dias no verão
são cadeiras
para fora da casa.
Armar o ar,
desempalhar
a luz e deslizar
na esponja noturna da grama.
Ponha esse sol de janeiro
em minha conta.
* * *
Alguém dentro de mim
mente para me proteger.
Não sei quem tem razão
sobre meus desastres.
Se permaneci em excesso
e não varei a outra margem.
Se me deixei fora por muito tempo
e esqueci o endereço.
Quando estamos próximos de dizer
é que não estamos mais aqui.
* * *
Não conto meus pesadelos ao acordar.
Não termino mais uma frase inteira.
O começo de uma conversa é difícil
Depois mais difícil se toma
quando ela aconteceu
sem começar.
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Un trío de pájaros al sur
(fragmento)
Ninguna herida
cortaba tus pesadillas.
Cuando a media vida te viste
por una selva oscura, me quedé
a conversar con tus camisas,
y me calé las boinas
que encendían tus cabellos.
Tenía siete anos exactos
y una Luna cómplice jugaba
carreras conmigo.
Me demoré entre la ropa
Alineada
como un ejército en revista,
para intentar
que al menos una prenda
delatara tu deserción.
Cuando a media vida te viste
por una selva oscura, me quedé
alimentando el acuario
de las corbatas.
Pedí privacidad a las polillas.
Vestí tu camisa,
y me ví copiando el ritmo
de sus pliegues,
la respiración copiosa,
de mi propio
y definitivo padre.
Segunda elegía
Ser íntegro cuesta caro.
Me dividí por no dividirme.
Atrás de la apariencia, hay una pizca de miseria,
es el gusto por las sobras.
Parto en expedición hacia las pruebas de que viví.
Excavo boletines, cartas, álbumes
—el gesto reaccionario de mi letra de gancho.
EI pasado tiene sentido si permanece en desorden.
La verdad organizada es una mentira.
El musgo envanece las reliquias. Los dedos retiran las telarañas,
y asisto al revuelo de insectos que se vieron atrapados.
Huyo de la claridad, resplandece el polvo.
El par de rodillas permanece inmóvil como una roca.
Reviso el testamento, alisando la textura
como un gramático de la seda.
Descubro mi herencia de tajo.
No tengo lo que ansiaba
y tropiezo con objetos desposeídos de lógica
que me encuentran antes de que los busque.
Mi vida cabe en una caja de zapatos.
Coleccionaba trozos de madera
Coleccionaba trozos de madera: figuras
adornadas con la punta menuda del cortaplumas.
Alá estaba una de las sobrevivientes, borrosa,
cerca de las medallas escolares
y de los tornillos llorosos de herrumbre.
Un autorretrato no sería tan fidedigno.
Era yo aquella grieta del piso roto, la costra y la podre.
Cuántas fueron las pequeñeces que no combinaron
con el conjunto y, a falta de armonía
se quedaron en el sótano de ]a infancia?
Y si faltó valor para vivir con ellas
faltó coraje para expulsadas definitivamente.
Somos el dolor de lo que herimos.
No aprendemos a desaprender.
No heredamos nada, ni la palabra heredamos.
El desván tiene vida propia
y conoce nuestros juegos.
Lo que rehusamos en la cena es hoy nuestro bocado.
Todo puede fermentar: la piel, los pasos, el olor del brazo.
Todo puede nacer sin el mérito del grito,
como un murmullo o el estallido de un abrazo.
Todo puede nacer, aunque sofocado.
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Extraídos de
ANTOLOGÍA DE LA POESÍA BRASILEÑA
Org. Trad. de Xosé Lois García
Las rocas encuentran
alas en la espuma.
Ninguna despedida compensa
la fidelidad de la casa.
¿Cómo devolverá tu memoria
las calles prestadas
para interrumpir la infância?
¿Qué eclipse, o calendario,
va a mitigar
la nostalgia del futuro?
¿Quién inventará el fuego
sin el estilo del creador?
Vuelve a la Pampa, padre,
estamos amor-tecidos
en el agua tensa
del charco.
Protege sus sienes
con la palma de la mano izquierda,
la luz nocturna es traicionera.
No nos sirve
el remédio de la aurora.
Vuelve, la harina
y la carne seca
esfrían en la tinaja.
Tu carcajada denuncia
la desesperación.
Las respuestas llegaron
antes que las preguntas.
Si, la cicatriz del Alba
influye en la inclinación
de las ramas.
Si, desate la cabellera de la guitarra
y el entorno del instrumento
parecia la pupila
de un homicida.
Si, el día del regreso.
Página ampliada e republicada em dezembro de 2007