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VIRGILIO LÓPEZ LEMUS
Poeta, ensayista, investigador y crítico literario cubano. Nació en Fomento, Sancti Spíritus, Cuba en 1946. También es ensayista, investigador y crítico literario, doctorado en Ciencias Filológicas. Entre los que se destacan El pan de Aser (1987), La sola edad (1990) y Cuerpo del día (2000), además de ensayos, antologías de la lírica cubana y dieciséis compilaciones de textos de diversos autores, publicados en Cuba, Brasil, España e Italia, así como numerosas colaboraciones en revistas literarias de otros veinte países.
“É assim Virgilio. Um poeta que se torna um crítico de sua geração. E, além disso, é um eterno caminhante das estradas do mundo — como verão nesses poemas —, andando por Espanhas poéticas e pela doce Macedônia de antes da guerra. O poeta perambulou um tempo desses em Porto Alegre, amigo de Sérgio Faraco, que o levou a conhecer Mário Quintana. Como é possível tudo isso, Virgilio? Estar em tantos lugares, ser amigo de poetas brasileiros, amigo do poeta Gaetano Longto, em Trieste, e d outros poetas de nomes impronunciáveis, eslavos, e que mais sei eu? Lembro de Virgilio em minha casa,. Conversamos sobre a poesia do mundo.
José Eduardo Degrazia
EL POETA
Yo soy el jorobado,
me retuerzo en la sábana nocturna
soñándome atleta.
Y soy el paralítico
en una silla dura y giradora,
la muchacha fea, el pederasta
cuando escupe la sal,
y el sacerdote muerto
que ya no encuentra a Dios.
Abro los ojos de recién nacido
y lloro por la luz,
la bella luz
que arde como un fuego.
Yo soy la anciana con temor del tiempo
y el muchacho con miedo de la vida.
A todos,
yo los prohijo
y los abrazo:
hermanos,
la tanta luz confunde mis tinieblas.
MUCHACHO CON GAITA
Un cuadro de El Bosco
En la eterna soledad, frente a la cueva
donde se guarda el tesoro infinito,
un muchacho dice la palabra mágica,
la clave que le ayuda a vivir.
Y si fallara, y si el mecanismo
no abriese la piedra,
si no le responde la palabra aprendida
en la tradición y en el deseo,
¿perdería la vida? ¿Perdería
el solo anhelo de existir, toda esperanza,
su condición de ángel en soledad?
EROS
¿Será polvo, tierra
la belleza de un cuerpo?
Fugaz instante de fiera y maravilla:
sentí crujir sus huesos,
sus manos se aferraron a mi espalda
y penetré en silencio
al jardín de la vida.
PERUM
En Struga llueve.
Perum, dios meditabundo, debe ser poeta
para extender el Lago hasta el cielo
Struga reposa en la lluvia:
reina el agua.
La villa arde con alegria de pinos
bajo un manto de aguas.
Los dioses pluviales de todos los mundos
se palpan en sus playas:
Struga llueve y no Perum.
Struga es la lluvia clamorosa.
Sruga es el água rojiblanca.
No llueve, no:
el Lago se levanta.
OVIDIO TRISTE
Yo sólo describo el mundo. Estoy solo.
La soledad es amiga de los roces del cuerpo.
Los pliegues de la sábana simulan órganos
y se aprecia el pudor de la noche.
Estoy solo y hay deseos de andares
y la imaginación alumbra un círculo,
penetra, descubre el paraíso.
Tomo mi cama y le doy vueltas, me levanto,
aprieto el muelle endurecido de la almohada,
recupero la luz,
prendo la luz,
me miro desnudo bajo la luz.
Nada ocurre: el milagro de un íncubo
perfuma su jardín oculto.
No ocurre nada, sencillamente nada
cuando pienso en sus pechos sus espaldas
sus hombros duros su cuello del vampiro
sus dientes finos y su olfato.
Nada ocurre cuando su cabello
cae en mis manos como una cascada
que de pronto tiembla
se vuelve trigo
se transforma en el toisón,
aparece manchada de caricias,
me levanta a la luz.
Le doy otra vuelta a mi sábana
y un haz de fantasmas amorosos
aplaca en mis ojos una lluvia,
se interrumpe el mundo
nada ocurre
pero se llena el techo de aromas,
una ola de silencio me disuelve:
la noche es la enemiga
que me invita
a la oscura bacanal del solitário.
O POETA
Eu sou o corcunda.
Me revolvo no lençol noturno
sonhando-me atleta.
E sou o paralítico
em uma dura cadeira de rodas,
a moça feia, o pederasta
quando cospe o sal
e o sacerdote morto
que já não encontra Deus.
Abro os olhos de recém nascido
e choro pela luz,
a bela luz
que arde como um fogo.
Eu sou a anciã com medo do tempo
E o moço com medo da vida.
A todos,
os perfilho
e abraço:
irmãos:
tanta luz confunde as minhas trevas.
MOÇO COM GAITA
um quadro de El Bosco
Na eterna solidão, frente à caverna
onde se guarda o tesouro infinito,
um moço diz a palavra mágica,
a chave que o ajuda a viver.
E se falhasse, e se o mecanismo
Não abrisse a porta de pedra,
se não lhe respondesse a palavra aprendida
na tradição e no desejo,
perderia a vida? Perderia
o anelo de existir, toda a esperança,
sua condição de anjo em solidão?
EROS
Será pó, terra,
a beleza de um corpo?
Fugaz instante de fera e maravilha:
senti estalar seus ossos,
suas mãos se aferraram às minhas costa
e penetrei em silêncio
no jardim da vida.
PERUM
Em Struga chove.
Perum, deus pensativo deve ser poeta
para estender o Lago até o céu.
Struga repousa na chuva;
reina a água.
A vila arde com a alegria dos pinheiros
sob um manto de água.
Os deuses pluviais de todo o mundo
se apalpam em suas praias:
Struga chove e não Perum.
Struga é a chuva clamorosa.
Struga é a água alvirrubra.
Não chove, não:
O Lago se levanta.
OVIDIO TRÍSTE
Eu só descrevo o mundo. Estou só.
A solidão é amiga das intimidades do corpo.
As pregas do lençol simulam órgãos
no segredo da noite.
Estou só e há desejos de aventuras
e a imaginação ilumina um círculo,
penetra, descobre o paraíso.
Tomo a minha cama e dou voltas, me levanto,
Aperto a mola endurecida do travesseiro,
recupero a luz,
acendo a luz,
me olho desnudo sob a luz.
Nada acontece: o milagre de um íncubo
perfuma seu jardim oculto.
Não acontece nada, simplesmente nada
quando penso em seus peitos e suas costas
seus ombros duros e seu pescoço de vampiro
seus dentes finos e seu olfato.
Nada acontece quando o seu cabelo
cai em minhas mãos como uma cascata
que logo estremece
e se torna trigo
e se transforma em tosão,
aparece manchada de carícias
e me levanta para a luz.
Dou outra volta ao meu lençol
e um feixe de fantasmas amorosos
aplaca nos meus olhos uma chuva...
interrompe-se o mundo
e nada acontece,
mas enche-se o teto de aromas,
uma onda de silêncio me dissolve:
a noite é inimiga
que me convida
à obscura bacanal do solitário.
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