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RETRATO DE MÁRIO DE ANDRADE
1935, óleo s/ tela, 73,5x60 cm
de Cândido Porti9nari, 1935.
Instituto de Estudos Brasileiros
USP - São Paulo |
MÁRIO DE ANDRADE
(1893-1945)
em Português y Español
TEXTS IN ENGLISH
EN FRANÇAIS
Mário Raul de Morais Andrade nasceu e morreu em São Paulo, deixando uma valiosa obra literária em que se destacam Paulicéia Desvairada (1922), Losango Cáqui (1926) e Clã do Jabuti (1927). Sua obra prima é o romance Macunaíma , um clássico da literatura brasileira com adaptações de grande impacto também no teatro e no cinema.
“Criador de novos rumos, realizou, em poesia, experiências de ritmos e metros, valendo-se, para tanto, de todas as sugestões que a linguagem podia oferecer, e, nesta trilha, valorizou a fala brasileira, que transformou no seu principal instrumento de criação, num esforço de nobilitá-la, de lhe dar consistência e forma. Procurava uma “estilização culta da linguagem popular da roça como da cidade, do passado e o presente” — como explicava. “
MÁRIO DA SILVA BRITO , em “Poesia do Modernismo”. Rio de Janeiro: Civilização Brasleira, 1968
Menino, tu me recordas
A minha presença em mim!
M. de A.
Traducciones de José Antonio Pérez
Eu insulto o burguês! O burguês-níquel
O burguês-burguês!
A digestão bem-feita de São Paulo!
O homem-curva! O homem-nádegas!
O homem que sendo francês, brasileiro, italiano,
é sempre um cauteloso pouco-a-pouco!
Eu insulto as aristocracias cautelosas!
Os barões lampiões! Os condes Joões! Os duques zurros!
Que vivem dentro de muros sem pulos,
e gemem sangue de alguns mil-réis fracos
para dizerem que as filhas da senhora falam o francês
e tocam os "Printemps" com as unhas!
Eu insulto o burguês-funesto!
O indigesto feijão com toucinho, dono das tradições!
Fora os que algarismam os amanhãs!
Olha a vida dos nossos setembros!
Fará Sol? Choverá? Arlequinal!
Mas à chuva dos rosais
o êxtase fará sempre Sol!
Morte à gordura!
Morte às adiposidades cerebrais!
Morte ao burguês-mensal!
Ao burguês-cinema! Ao burguês-tiburi!
Padaria Suíssa! Morte viva ao Adriano!
"— Ai, filha, que te darei pelos teus anos?
— Um colar... — Conto e quinhentos!!!
Más nós morremos de fome!"
Come! Come-te a ti mesmo, oh! gelatina pasma!
Oh! purée de batatas morais!
Oh! cabelos nas ventas! Oh! carecas!
Ódio aos temperamentos regulares!
Ódio aos relógios musculares! Morte à infâmia!
Ódio à soma! Ódio aos secos e molhados
Ódio aos sem desfalecimentos nem arrependimentos,
sempiternamente as mesmices convencionais!
De mãos nas costas! Marco eu o compasso! Eia!
Dois a dois! Primeira posição! Marcha!
Todos para a Central do meu rancor inebriante!
Ódio e insulto! Ódio e raiva! Ódio e mais ódio!
Morte ao burguês de giolhos,
cheirando religião e que não crê em Deus!
Ódio vermelho! Ódio fecundo! Ódio cíclico!
Ódio fundamento, sem perdão!
Fora! Fu! Fora o bom burguês!...
(Paulicéia Desvairada,1922)
¡Yo insulto al burgués! ¡Al burgués-plata,
al burgués-burgués!
¡La digestión bien hecha de São Paulo!
¡Al hombre-panza!, ¡al hombre-culón!
¡Al hombre que siendo francés, brasileño, italiano,
es siempre un cauteloso poco-a-poco!
¡Yo insulto a las aristocracias cautelosas!
¡A los barones bandidos!, !a los condes Juanes!, a los duques rebuznos!
que viven dentro de muros sin saltos;
y gimen sangre de unos cuantos duros débiles
para decir que las hijas de su señora hablan francés
y tocan el “Printemps” aporreando el piano!
¡Yo insulto al burgués-funesto!
¡Al indigesto puchero con tocino, señor de las tradiciones!
¡Fuera los que guarisman las mañanas!
¡Mira la vida de nuestros setiembres!
¿Hará Sol?
Pero a la lluvia de los rosales,
¡el éxtasis dará siempre Sol!
¡Muerte a la gordura!
¡Muerte a las adiposidades cerebrales!
¡Muerte al burgués-mensual!,
¡al burgués-cine!, ¡al burgués-coche!
¡Panadería Suiza! ¡Muerte viva al Adriano!
“-Ay, hija, ¿qué te regalaré para tu cumpleaños?
-Un collar… -¡¡¡Mil quinientos!!!
¡Pero nosotros nos morimos de hambre!”
¡Come! ¡Cómete a ti mismo!, oh, gelatina pasmada!
!Oh! !Puré de patatas morales!
!Oh!, !pelos en las narices!
!Odio a los temp
¡Odio a los relojes de carne y hueso!
¡Odio a las cuentas! !Odio a los colmados!
¡Odio a los sin desfallecimientos ni arrepentimientos,
sempiternamente a las rutinas convencionales!
Con las manos atrás!
¡Dos a dos! !Posición primera! ¡ Marcha!
¡Todos para el Central de mi rencor embriagante!
¡Odio e insulto!
¡Muerte al burgués de hinojos,
en olor de religión y que no cree en Diós!
¡Odio rojo!
¡Odio fundamento, sin perdón!
¡Fuera!
Eu sou trezentos, sou trezentos-e-cincoenta,
As sensações renascem de si mesmas sem repouso,
Ôh espelhos, ôh ! Pirineus ! Ôh caiçaras !
Si um deus morrer, irei no Piauí buscar outro !
Abraço no meu leito as milhores palavras,
E os suspiros que dou são violinos alheios;
Eu piso a terra como quem descobre a furto
Nas esquinas, nos táxis,
nas camarinhas seus próprios beijos !
Eu sou trezentos, sou trezentos-e-cincoenta,
Mas um dia afinal toparei comigo...
Tenhamos paciência, andorinhas curtas,
Só o esquecimento é que condensa,
E então minha alma servirá de abrigo.
Yo soy trescientos, soy trescientos y cincuenta,
La sensaciones renacen de sí mismas sin reposo,
¡Oh, espejos, oh! ¡Pirenos! ¡Oh, caizaras!
Si muerte un dios, iré a Piauí a buscar otro!
¡Abrazo en mi lecho las mejores palabras,
Y los suspiros que doy son violines ajenos;
Piso la tierra, como quien descubre a hurtadillas
En las esquinas, en los taxis, en las alcobas sus propios besos!
Yo soy trescientos, soy trescientos y cincuenta,
mas por fin un día toparé conmigo…
Tengamos paciencia, golondrinas breves,
Sólo el olvido es lo que condensa,
Y entonces mi alma servirá de abrigo.
De
9 POETAS DEL BRASIIL
una antología de Enrique Bustamante y Ballivian.
Lima: Centro de Estudios Brasileños, 1978
109 p.
EL POETA COME MANI
Noches pesadas de perfumes y calores amontonados . . .
Fue el Sol quien por toda esta grandeza deL Brasil
anduvo marcando de moreno a los brasileros.
Estoy pensando en los tiempos de antes de que yo naciera . . .
La noche era para descansar. Las carcajadas blancas de los mulatos.
¡Silencio! El Rmperador medita sus versecitos.
Los caramurús* conspiran a la sombra de los manglares ovales.
Sólo los Creo en Dios Padres hermanaban a los hombres de mi país.
De una vez los cimarrones supieron que no había más esclavos,
por causa de ello mucha virgen dei rosário se perdió ...
Pero el desastre verdadero fue enmuñecar esta República temprana.
Analfahetolandia mestiza . . .
La gente aún no se sabía gobernar . . .
Progresar, progresamos un pedazo
que el progreso también es una fatalidad ...
Será lo que el Señor quisiera! ...
Estoy con deseos de desastres ...
Estoy con deseos del Amazonas y de los vientos zancudos
recostándose en la madera de los batientes ...
Tengo deseos de vihuelas y de soledades sin sentido . . .
Tengo ganas de gemir y de morir
Brasil ...
Masticado en la calidez sabrosa del maní . . .
Hablado en una lengua niña,
de palabras inciertas de remelada dulzura melancólica . . .
Salen lentas frescas trituradas por mis dientes huenos . . .
mojan mis labios que dan besos esparcidos y lentos
y después semitonan sin malícia oraciones bien nacidas . . .
Brasil amado, no porque sea Pátria mía.
Pátria es acaso de migraciones y de pan nuestro donde Dios diera . . .
Brasil que yo amo porque es el gesto de mi brazo aventurero,
el grito de mis descansos,
el balanceo de mis cánticos, de mis amores y mis danzas.
Brasil que yo soy porque es mi expresión muy graciosa,
porque es mi sentimiento pachorrento,
porque es mi manera de ganar dinero, de comer y de dormir.
MADRUGADA
Mañanita.
La italiana viene a la playa del arroyo.
Está derrengada y con sobras de sueño asomándole a los ojos.
Tira el ato de ropas a Ias piedras
y queda un momento erguida al sol.
La nariz le palpita que ni pecho de paloma.
Mastica la boca sin lavar
que tiene huellas de plátano y de café.
Respira.
Al final se despereza
irguiendo para los ángeles el seno creador.
RONDO PARA USTED
Rosa, de usted yo no quería
recibir tan óolo ese abrazo
tan despacito que usted me da.
ni gozar tan sólo ese beso
tan mojadito que usted me da.
Yo no quería solo porqué,
por todo cuanto usted me dice
ya repare que en su pecho
solloza el corazón bien hecho
de usted.
Pues por eso yo imaginé
que junto con ese cuerpo delgado
morenito que usted me da,
con Ia belleza y con la gracia
y con la risa que usted me da
y me entontecen como no sé,
bien que querría tener también,
lo que vive atrás de su rostro, Rosa,
el pensamiento, el alma, el disgusto
de usted.
MADRIGAL
Tu amor venía de los deseos irritados,
ardientes como los morros del naciente en las primeras horas de la
mañana.
Tu beso era como el grito de la araponga,
me iluminaba y me aturdía con viril golpe estridente.
Tu abrazo era comolIa noche dormida en la hamaca,
que hasta el día deja los miemhros blandos, tibios y torpes.
Poseyéndote yo me alimentaba con la miel de los guarapurús,
miel ácida, miel que no sacia,
miel que da sed cuando las fuentes están lejanas,
cu ando la modorra es más desoladora
y está el cuerpo más exhausto.
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OUTROS POEMAS
QUARENTA ANOS
A vida é para mim, está se vendo,
Uma felicidade sem repouso;
Eu nem sei mais se gozo, pois que o gozo
Só pode ser medido em se sofrendo.
Bem sei que tudo é engano, mas sabendo
Disso, persisto em me enganar... Eu ouso
Dizer que a vida foi o bem precioso
Que eu adorei. Foi meu pecado... Horrendo
Seria, agora que a velhice avança,
Que me sinto completo e além da sorte,
Me agarrar a esta vida fementida.
Vou fazer do meu fim minha esperança,
Oh sono, vem!... Que eu quero amar a morte
Com o mesmo engano com que amei a vida.
(A Costela do Grã Cão, 1933)
LOSANGO CÁQUI, 1923
(fragmentos)
E marcho tempestuoso noturno.
Minha alma cidade das greves sangrentas,
Inferno fogo INFERNO em meu peito,
Insolências blasfêmias bocagens na língua.
Meus olhos navalhando a vida detestada.
A vida renasce na manhã bonita.
Paulicéia lá em baixo epiderme áspera
Ambarizada pelo Sol vigoroso,
Com o sangue do trabalho correndo nas veias das ruas.
Fumaça bandeirinha.
Torres.
Cheiros.
Barulhos.
E fábricas...
Naquela casa mora,
Mora, ponhamos: Guaraciaba...
A dos cabelos fogaréu!...
Os bondes me acompanham pro trabalho...
Minha casa...
Tudo caiado de novo!
É tão grande a manhã!
É tão bom respirar!
É tão gostoso gostar da vida!...
A própria dor é uma felicidade!
POEMAS DA NEGRA
a Cícero Dias
I
Não sei por que espírito antigo
Ficamos assim impossíveis...
A Lua chapeia os mangues
Donde sai u favor de silêncio
E de maré.
És uma sombra que apalpo
Que nem um cortejo de castas rainhas.
Meus olhos vadiam nas lágrimas.
Coberta de estrelas,
Meu amor!
Tua calma agrava o silêncio dos mangues.
II
Não sei si estou vivo...
Estou morro.
Um vento momo que sou eu
Faz auras pernambucanas.
Rola rola sob as nuvens
O aroma das mangas.
Se escutam grilos,
Cricrido continuo
Saindo dos vidros.
Eu me inundo de vossas riquezas!
Não sou mais eu!
Que indiferença enorme. ..
III
Você é tão suave,
Vossos lábios suaves
Vagam no meu rosto,
Fecham meu olhar.
Sol-pôsto.
É a escureza suave
Que vem de você,
Que se dissolve em mim.
Que sono...
Eu imaginava
Duros vossos lábios,
Mas você me ensina
A volta ao bem.
AS CANTADAS (*)
(Rio, 20-IX-38)
Terras bruscas, céus maduros,
Apalpam curvas os autos,
Ai, Guanabara,
Serão desejos incautos,
Ancas pandas, seios duros...
Senti as curvas dos autos
Nas praias de Guanabara.
Penetro as fendas dos morros,
Desafogos de amor, jorros
De sensualidades quentes,
Ai, ares de Guanabara,
Sou jogado em praias largas,
Coxas satisfeitas feitas
De ondas amargas.
Não posso mais. . . Nunca ousara
Pensar cajás, explosões
De melões,
Mulatas, uvas pisadas,
Ai, Guanabara,
Tuas noites fatigadas...
Me derramo todo em sucos
Malucos de ilhas Molucas
Manhã. Brisas intranquilas
De volúpias mal ousadas
Passam por ti,
Num gosto naval de adeuses. . .
Ha deusas...
Há Vénus, há Domitilas
Fazendo Guanabaradas
Por aí...
Mas as palmeiras resistem.
Na deformação dos raios,
Templos, gentes esperanças
Em desmaios
E transposições de níveis...
Só as palmeiras resistem
Como consciências incríveis!
As noites não são bem noites,
As músicas são cansaços,
Açoites
De convites, bocas, mar,
Ai, ares de Guanabara.
Vou suspirar.. .
Meus olhos, minhas sevícias,
Minha alma sem resistências,
A Guanabara te entregas
Sem Deus, sem teorias poéticas...
Os aviões saltam dos trilhos,
Perfuram morros, ardências,
Delícias, vícios, notícias. ..
Aiai, Guanabara!
Que todo me desfaleço
Por cento e dez avenidas,
Pela mulher de em seguida,
Por teus cheiros, por teus sais,
Pelos aquedutos, pelos
Morros de crespos camelos
E elefantes triunfais!
Eu não sei si mais gosara,
laiá. Sereia do Mar,
Si achara nalma outra clara
Glória rara sol luar
Aurora uiára
Niágara realeza
Suprema, eterna surpresa,
Guanabara!. ..
De: Poesías Completas — São Paulo: Livraria Martins Editora S.A., 1955
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* "O signo em função denotativa tem um caráter referenial... enquanto, ao contrário, no uso conotativo o signo é pensado em um circuito simbólico próprio. A realidade externa não serve de ponte paa o entendimento, função só preenchida pelo sistema linguistico (ou simiológico) de que participa. Assim, por exemplo, os versos de Mário de Andrade:
Terras bruscas, céus maduros
Apalpam curvas os autos
não seriam melhor compreendidos se disupuséssemos da foto da hipotética cena que teria servido para a descrição. Pois nunca a metáfora é a fixação num código (no caso de Mario, verbal) de recurso noutro código traduzível (que seria então o fotográfico)". Luis Costa Lima in Poética da Denotação. Revista de Cultura Vozes, Petrópolis, 65 (5): 45, jun./jul. 1971
De
Mário de Andrade
LIRA PAULISTANA
seguida de
O CARRO DA MISÉRIA
São Paulo: Livraria Martins Editora [1946] 90 p.
Esse homem que vai sozinho
Por estas praças, por estas ruas,
Tem consigo um segredo enorme,
É um homem.
Essa mulher igual às outras,
Por estas ruas, por estas praças,
Traz uma surpresa cruel,
É uma mulher.
A mulher encontra o homem,
Fazem ar de riso, e trocam de mão,
A surpresa e o segredo aumentam
Violentos.
Mas a sombra do insofrido
Guarda o mistério na escuridão.
A morte ronda com sua foice.
Em verdade, é noite.
O bonde abre a viagem,
No banco ninguém,
Estou só, stou sem.
Depois sobe um homem,
No banco sentou,
Companheiro vou.
O bonde está cheio,
De novo porém
Não sou mais ninguém.
Na rua Barão de Itapetininga
O meu coração não sabe de si,
Não se vê moça que não seja linda,
Minha namorada não passeia aqui.
Na rua Barão de Itapetininga
Minha aspiração não aguenta mais,
A tarde caindo, a vida foi longa,
Mas a esperança já está no cais.
Na rua Barão de Itapetininga
Minha devoção quebra duma vez,
Porque a mulher que eu amo está longe,
É ... a princesa do império chinês.
Na rua Barão de Itapetininga
Noite de São João qualquer mês terá,
Em mil labaredas de fogo e sangue
Bandeira ardente tremulará.
Na rua Barão de Itapetininga
Minha namorada vem passear.
Num filme de B. de Mille
Eu vi pela quinta vez
A triste vida de Cristo
Rei dos Reis.
Num mictório de São Paulo
Pouco depois li uma vez,
Sobre o desenho dum pênis,
Rei dos reis.
Num automóvel de luxo,
Sessenta vezes por mês,
Bem barbeado, bom charuto,
Rei dos reis...
Oh, vós todos, homens, homens,
Homens, o escravo sereis,
Se dentro em breve não fordes
Rei dos reis!
De
Mário de Andrade
Poemas da Negra
Desenhos de Di Cavalcanti.
Rio de Janeiro dições Aluimbramento, 1976. 59 p; ilus.
Exemplar 421 de uma edição de 450.
2
Não sei si estou vivo...
Estou morto.
Um vento morno que sou eu
Faz auras pernambucanas.
Rola rola sob as nuvens
O aroma das mangas.
Se escutam grilos,
Cricrido contínuo
Saindo dos vidro.
Eu me inundo de vossas riquezas!
Não sou mais eu!
Que indiferença enorme...
II
Ai momentos de físico amor,
Ai reentrâncias de corpo...
Meus lábios são que nem destroços
Que o mar acalanta em sossego.
A luz do candeeiro te aprova,
E... não sou eu, é a luz aninhada em teu corpo
Que ao som dos coqueiros do vento
Farfalha no ar os adjetivos.
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