Home
Sobre Antonio Miranda
Currículo Lattes
Grupo Renovación
Cuatro Tablas
Terra Brasilis
Em Destaque
Textos en Español
Xulio Formoso
Livro de Visitas
Colaboradores
Links Temáticos
Indique esta página
Sobre Antonio Miranda
 
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


João Cabral de Melo Neto

INTRODUCCIÓN A UN POEMA DE JOÃO CABRAL DE MELO NETO

Traducción y presentación de Antonio Miranda (trabajo inédito, realizado en 1969) 
Revisión de Anderson Braga Horta

Una advertencia preliminar: cuando, motivado por esta presentación, destacamos versos de cualquier poema del notable poeta brasileño contemporáneo João Cabral de Melo Neto, estamos violentando la unicidad de la obra original. Un poema, según el autor en cuestión, es un cuerpo completo, indivisible, dinámico, interactivo. Atómico. Los versos desligados del poema pierden mucho porque en el poema estos significados son simultáneos, se completan, se interrelacionan. Así lo dijo João Cabral, de manera figurada, en el poema "Escrito con el cuerpo", cuyos cuartetos iniciales reproducimos a continuación: "Ella tiene tal composición/ y bien extremada sintaxis/ que solamente se puede aprehenderla/ en conjunto: nunca en detalles." "No se ve ningún término, en ella,/ en que la atención más se retarde,/ y que, por más significante,/ posea, exclusivo, su llave." "Ni es posible dividirla,/ como a una sentencia en partes:/ menos, de lo que ella es sentido,/ y conseguir una paráfrasis."

El poeta va más allá, estableciendo el axioma de que este mensaje solamente puede ser captado y asimilado en forma debida mediante una intuición estética desarrollada. No se trata ya de un "don" natural del lector o de un "estado de gracia" la captación del poema sino una actitud ecléctica con el poema. Estamos frente a un problema de interacción, de comunicación que exige el dominio razonable del lenguaje. El estudio de esta problemática es muy controvertido, aún más en relación con la obra de los contemporáneos, puesto que ellos inauguraron, al calor de las discusiones estéticas y metodológicas, aquello que Thibaudet llama "crítica de movimento": especie de crítica de propaganda literaria a cargo, generalmente, de jóvenes autores inquietos por difundir sus ideas nuevas entablando controversias con todo aquello que, actual o pretérito, no sea de su "círculo", dando a conocer sus propios trabajos o de los camaradas como ilustración.

En João Cabral es posible encontrar esa actitud de racionalismo creador, no porque el poeta haya publicado manifiestos, sino porque es de los que poetizan sobre la poesía misma. También se puede decir de él que no hace poesía popular en el sentido que esta palabra normalmente es comprendida, sin embargo esta poesía será gradualmente más y más popular en su esencia, ya sea por la utilización de recursos de la lengua popular de Pernambuco, por el uso de paralelismos frecuentes de la poesía folklórica del Nordeste brasileño, ya sea por la incorporación de la temática de su tierra natal: los cementerios alcalinos, el hambre, el fatalismo, la usina de azúcar devorando hombres, el estado feudal de sus instituciones.

El problema de la gestalt, de la forma, es pues una constante en su poesía (característica también de toda la poesía actual del Brasil). Pretende transponer la barrera impuesta por la lógica, al mismo tiempo trata de captar la vida en su totalidad unicomprensiva por un proceso dialéctico (por supuesto poético y no filosófico).

La admiración de João Cabral por Mondrian será, entonces, fácilmente justificable: en los cuadros del pintor holandés encontramos la naturaleza reducida a sus elementos mínimos, esenciales y simbólicos - líneas de fuerza y de oposición -, una naturaleza depurada e ideal. Al contrario de lo que se pueda pensar, la naturaleza allí (o en la poesía de João Cabral) no está encajonada, ni alienada de la realidad misma, sino que se presenta como jerarquizada por sus valores esenciales. En Mondrian las líneas no finalizan en los límites del cuadro, sugieren una prolongación en el espacio. En João Cabral también hay esa reversión de valores: la obra no está "cerrada", ella está sugerida y se proyecta en el lector.

La poesía de João Cabral, partiendo de esas premisas, no será un instantáneo fotográfico, descriptivo, naturalista, sino compuesta de elementos linguísticos esenciales sugeridos por el paisaje (físico y humano). El lector, para quien "el ojo es tacto", asume necesariamente una posición estratégica frente al poema, para que sus lecturas no sean "De lejos, como Mondrian/ en reproducciones de revistas,/ ella sólo muestra la indiferente perfección de una geometría".

Conclusión: para João Cabral el poeta pretende seleccionar conscientemente el vocabulario, las imágenes y metáforas del poema, pero sin caer en aquello que Lúkács definió con estas palabras: "donde la poesía se compromete en una vana competición con las artes figurativas. Aplicado a la representación del hombre, el método descriptivo sólo puede transformar al hombre en naturaleza muerta".

Los problemas que ha planteado, las soluciones que ha propuesto a través de su obra, el volúmen de ésta y el peso de su autoridad han hecho de João Cabral de Melo Neto el poeta acual más estudiado de su país y, algunas veces, también en el exterior, sobretodo en España donde vivió. Dentro del panorama de la poesía brasileña después de 1945, es quizá la figura más importante, y su labor, marcada siempre por su extraordinaria sobriedad, ha influído sobre una generación entera de nuevos poetas.

O ENGENHEIRO

O ENGENHEIRO, segundo livro de JCMN,
edição AMIGOS DA POESIA (1945).
 Dedicada a Carlos Drummond de Andrade.
Exemplares relativamente escassos nos sebos,
a preços elevados... Para colecionadores.

 

Veja também>>> POÈMES EN FRANÇAIS

 

MAIS POEMAS EM PORTUGUÊS  / TEXTS IN ENGLISH (TRANSLATIONS)

 


IMITACIÓN DEL AGUA IMITAÇÃO DA ÁGUA
João Cabral de Melo Neto - Trad. Antonio Miranda João Cabral de Melo Neto

De flanco sobre la sábana,
paisaje ya tan marino,  
a una ola acostada, 
en la playa, parecías.      


De flanco sobre o lençol,
paisagem já tão marinha,  
a uma onda adeitada,
na praia, te parecias

Una ola que se paraba
o mejor: se contenía;
que sostuviese un momento
su rumor de hojas líquidas.                                  

Uma onda que parava
ou melhor: que se continha;
que contivesse um momento
seu rumor de folhas líquidas.

Una ola que se paraba 
en aquella hora precisa 
en que el párpado de la ola
cae sobre la otra pupila.                                     

Uma onda que parava
naquela hora precisa
em que a pálpebra da onda
cai sobre a própria pupila.

Una ola que se estancara 
al doblarse, interrumpida,
que inmóvil se interrumpiese 
en el alto de su cresta                                       

Uma onda que parava
ao dobrar-se, interrompida,
que imóvel se interrompesse
no alto de sua crista

y se hiciese montaña 
(por horizontal y fija) 
mas que al hacerse montaña 
fuese de agua todavía.                                 

e se fizesse montanha 
(por horizontal e fixa), 
mas que ao se fazer montanha
continuasse água ainda.

Una ola que guardase 
en la playa cama, finita, 
el modo de ser sin fin 
del mar de que participa,                                 

Uma onda que guardasse
na praia cama, finita,
a natureza sem fim 
do mar de que participa,

y en su inmovilidad, 
que precaria se adivina; 
el don de verterse que hace 
a las olas femininas,                          

e em sua imobilidade,
que precária se adivinha,
o dom de se derramar
que as águas faz femininas

más el clima de aguas hondas, 
y la intimidad sombría 
y cierto abrazar completo  
que a los líquidos copias.                              

mais o clima de águas fundas,
a intimidade sombria
e certo abraçar completo 
que dos líquidos copias.

TEXTOS EM PORTUGUÊS   /  TEXTOS EN ESPAÑOL 

------------------------------------------------------------------------------------------


De

PRIMEIROS POEMAS

Organização e introdução de Antonio Carlos Secchin.

Rio de Janeiro: Faculdade de Letras/ UFRJ, 1990.

 

Quando JCMN completou 70 anos,  em 1990, a Universidade Federal do Rio de Janeiro outorgou ao poeta o título de Doutor Honoris Causa e publicou uma edição de 500 exemplares numerados do livro PRIMEIROS POEMAS, organizado por Antonio  Carlos Secchin, com textos inéditos ou pouco difundidos do autor. Alguns poemas de juventude, iniciais,   a partir dos dezessete anos, revelando influências mas já afirmando seu estilo futuro.  Sua vertente modernista e seu substrato surrealista, sua vertente metapoética e sua visão de pintor e engenheiro na poesia.  A seguir, alguns textos desta edição restrita a colecionadores.  ANTONIO MIRANDA

 

Alguns traços, todavia, já começavam a singularizar a produção de Cabral.” ANTONIO CARLOS SECCHIN

 

 

Pirandello II

 

Sei que há milhares de homens

se confundindo neste momento.

O diretor apoderou-se de todas as consciências

Num saco de víspora.

Fez depois uma multiplicação

que não era bem uma multiplicação de pães

de um por dez por quarenta mil.

Tinha um gesto de quem distribui flores.

A mim me coube um frade

um pianista e um carroceiro.

Eu era um artista fracassado

que correra todos os bastidores

vivia cansado como os cavalos dos que não são heróis

serei um frade

um carroceiro e um pianista

e terei de me enforcar três vezes.

 

                                      (1937)

 

 

Introdução ao instante

 

         Podiam-se notar uma ausência completa de transformações e um

monarca asiático em visita a Londres.

 

         Crimes invisíveis sob a lua foram revelados e alguns dos movimentos

iniciais jamais pressentidos vieram à tona.

 

         Para sempre permanecerão nos pólos mais afastados leões de pedra

Impenetráveis como esfinges. 

                                                                  (1938) 

 

O regimento

 

O estudo, o trabalho, o relógio na torre.

—A noite explodiu em mim? Não creio necessário.

(Tais gritos ao telefone não perturbam o silêncio).

 

Podíamos verificar que chegávamos de sucessivas caminhadas.

Estaríamos cansados? Mas a um só gesto despíamos a farda.

Como estávamos longe, muito afastados, em cada extremo da cidade,

 

os poemas eram transcrito por toda a comunidade.

Ás refeições os soldados os tinham sob os pratos.

Muito interessante a guerra! O Sr. Poderia me dar uma explicação para

                                                                  Todas essas laranjas?

 

                                                                  (1942) 

 

[Trouxe o sol à poesia]

 

 

Trouxe o sol à poesia

mas como trazê-lo ao dia?

 

No papel mineral

qualquer geometria

fecunda a pura flora

que o pensamento cria.

 

Ora, no rosto que, grave

riso súbito abria,

no andar decidido

que os longes media,

 

na calma segurança

de quem tudo sabia,

no contacto das coisas

que apenas coisas via,

 

nova espécie de sol

eu, sem contar, descobria:

não a claridade imóvel

da praia ao meio-dia,

 

de aérea arquitetura

ou de pura poesia:

mas o oculto calor

que as coisas todas cria.

 

         (sem data; 1947?)

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

ANTIODE

(contra a poesia dita profunda)

 

 

A

 

Poesia, te escrevia:

flor! conhecendo

que és fezes. Fezes

como qualquer,

 

gerando cogumelos

(raros, frágeis cogu-

melos) no úmido

calor de nossa boca.

 

Delicado, escrevia:

flor!  (Cogumelos

serão flor?  Espécie

estranha, espécie

 

extinga de flor, flor

não de todo flor,

mas flor, bolha

aberta no maduro).

 

Delicado, evitava

o estrume do poema,

seu caule, seu ovário,

suas intestinações.

 

Esperava as puras,

transparentes florações,

nascidas do ar, no ar,

como as brisas.

 

 

B

 

Depois, eu descobriria

que era lícito

te chamar: flor!

(Pelas vossas iguais

 

circunstâncias? Vossas

gentis substâncias? Vossas

doces carnações? Pelos

virtuosos vergeis

 

de vossas evocações?

Pelo pudor do verso

— pudor de flor —

por seu tão delicado

 

pudor de flor,

que só se abre

quando a aquece o

sono do jardineiro?)

 

Depois eu descobriria

que era lícito

te chamar: flor!

(flor, imagem de

 

duas pontas, como

uma corda).  Depois

eu descobriria

as duas pontas

 

da flor, as duas

bocas da imagem

da flor: a boca

que como o defunto

 

e a boca que orna

o defunto como outro

defunto, com flores,

— cristais de vômito.

 

 

C

 

Como não invocar o

vício da poesia: o

corpo que entorpece

ao ar de versos?

 

(Ao ar de águas

mortas, injetando

na carne do dia

a infecção da noite).

 

Fome de vida? Fome

de morte, freqüentação

da morte. Como de

algum cinema.

 

O dia? Árido.

Venha, então a noite,

o sono. Venha,

por isso, a flor.

 

Venha, mais fácil e

portátil na memória,

o poema, flor no

colete da lembrança.

 

Como não invocar,

sobretudo, o exercício

do poema, sua prática,

sua lânguida horti-

 

cultura:  Pois estações

há, do poema, como

da flor, ou como

no amor dos cães;

 

e mil mornos

enxertos, mil maneiras

de excitar negros

êxtases; e a morna

 

espera de que se

apodreça em poema,

prévia exalação

da alma defunta.

 

 

D

 

Poesia, não será esse

o sentido em que

ainda te escrevo:

flor! (Te escrevo:

 

flor! Não uma

flor, nem aquela

flor-virtude — em

disfarçados urinóis).

 

Flor é a lavra

flor; verso escrito

no verso, como as

manhãs no tempo.

 

Flor é o salto

da ave para o vôo:

o salto fora do sono

quando seu tecido

 

se rompe; é uma explosão

posta a funcionar,

como uma máquina,

uma jarra de flores.

 

 

E

 

Poesia, te escrevo

agora: fezes, as

fezes vivas que és.

Sei que outras

 

palavras és, palavras

impossíveis de poema.

Te escrevo, por isso,

fezes, palavra leve,

 

contando com sua

breve.  Te escrevo

cuspe, cuspe, não

mais; ao cuspe

 

como a terceira

(como usá-la num

poema?) a terceira

das virtudes teologais.

 

 

Extraído de GONZALO ROJAS / JOÃO CABRAL DE MELO NETO. Santiago de Chile: Embajada de Brasil en Chile; Academia Brasileira de Letras, 2005. Cortesia do Centro de Estudios Brasileños.

 

----------------------------------------------------------------------------------------------------

 

TEXTOS EN ESPAÑOL

LA EDUCACIÓN POR LA PIEDRA

 

De
LA EDUCACIÓN POR LA PIEDRA
Prólogo y traducción de Pablo del Barco

Madrid: Altazor, 1982

 

 

Tejiendo la mañana

 

Un gallo solitario no teje la mañana:

siempre necesitará de algunos otros gallos,

De uno que recoja ese grito que él

y lo lance a otro; de otro gallo

que recoja el grito que un gallo antes

y lo lance a otro; y de otros gallos

que con muchos otros gallos se crucen

los hilos de sol de sus gritos de gallo,

para que la mañana, desde una tela ténue,

se vaya tejiendo, entre todos los gallos.

 

2

 

Y haciéndose cuerpo en tela, entre todos,

levantándose en tienda donde entren todos,

entreteniéndose a todos, en el toldo

(la mañana) que planea libre de armazón.

La mañana, toldo de un tejido tan aereo

que, tejido, se eleva por si: luz globo.

 

 

Psicoanálisis del azúcar

 

El azúcar cristal, o azúcar de fábrica,

muestra la más inestable de las blancuras,

quien de Recife, sabe ciertamente el cuánto.

y el poco de ese cuánto, que ella dura.

Sabe lo mínimo de lo poco que el cristal

se estabiliza cristal sobre el azúcar,

por encima del fondo antiguo, de melaza

de la melaza barrosa que se incuba;

y sabe que todo podrá romper lo mínimo

en que el cristal es capaz de la censura:

pues el tal fondo melaza luego aflora

cuando invierno o verano melifique el azúcar.

 

Sólo los «bangués» que-aún purgan aún

el azúcar bruto con barro, de mistura;

la fábrica ya no lo purga: desde la infancia,

no después de adulto, ella lo educa;

en enfermerías, con vácuos* y turbinas,

en manos de metal de gente industria,

la fábrica lo lleva a sublimar en cristal

lo pardo del jarabe: no lo purga, cura.

Pero como la caña se cría hoy aún,

en manos de barro de gente agricultura,

lo barroso de la pre-infancla aflora

cuando invierno o verano melifique el azúcar.

 

*Vácuos: «vacíos», por sustanttvaclón del adjetivo

 

=======================================================================

Traducción de CARLOS GERMÁN BELLI

 

 

                                                          ANTIODA      

(contra la poesía que pretende ser profunda) 

A

 

Poesía, te escribía:

ίflor!conociendo

que eres heces. Heces

como cualquier cosa   

 

         engendrando hongos

(raros, frágiles hon

gos) en el húmedo

calor de nuestra boca.

 

Delicado escribía

ίflor! (¿Hongos

serán flor? Especie

extraña espécie

 

extinta de flor, flor

no del todo flor

sino flor: burbuja

abierta em lo maduro).

 

Delicado, evitaba

el estiércol del poema,

su tallo, su ovario,

sus intestinos.

 

Esperaba las puras,

transparentes floraciones,

nacidas del aire, em el aire,

como las brisas.

 

 

B

 

Después descubriría

que era lícito

llamarte: ίflor!

(¿por vuestras iguales

 

circunstancias? ¿vuestras

dulces carnaciones?  ¿por los

virtuosos vergeles

 

de vuestras evocaciones?

¿Por el pudor del verso

—pudor de flor—

por su tan delicado

 

pudor de flor,

que solo se abre

cuando la olvida

el sueño del jardinero?)

 

Después descurbriría

que er lícito

llamarte: ίflor!

(flor, imagen de

 

dos puntas como

una cuerda). Después

descubriría

las dos puntas

 

de la flor; las dos

bocas de la imagen

de la flor: la boca

que como el difunto

 

y la boca que orna

el difunto, con outro

difunto con flores,

— cristales de vómito.

 

 

C

                            ¿Cómo no invocar el

vício de la poesia: el

cuerpo que ntorpece

al aire de versos?

 

(Al aire de aguas

muertas, inyectando

   en la carne del día

 una infección de la noche).

 

         ¿Hambre de vida? Hambre

de muerte, frecuentación

de la muerte, como de

algún cinema.

 

¿El día? Arido.

Venga pues la noche,

el sueño.  Venga,

por eso, la flor.

 

Venga, más fácil y

portátil en la memoria.,

el poema, su práctica ,

su lánguida hori-

 

cultura? Pues estaciones

hay, del poema, como

de la flor, o como

em el amor de los canes:

 

y mil monótonos

injertos, mil maneras

de excitar negros

éxtasis: y la monótona

 

espera de que se

pudra en poema,

previa exhalación

del alma difunta.

 

 

     D

 

Poesía, no será ese

el sentido em que

aún te escribo:

ίflor! (Te escribo:

 

ίflor! NO uma

flor, ni aquella

flor — virtud — en

disfrazados orinales).

 

Flor es palabra

flor, verso inscrito

en el verso, como las

mañanas en el tiempo.

 

Flor es el salto

del ave para el vuelo:

el salto fuera del sueño

cuando su tejido

 

se rompe; es uma explosión

puesta a funcionar,

como una máquina,

um jarrón de flores.

 

 

           E

 

Poesía, e escribo

ahora: heces, las

heces vivas que eres.

Sé que otras

 

palabras eres, palabras

imposibles de poema.

Te escribo, por eso,

heces, palabra leve,

 

contando com su

brevedad.  Te escribo

saliva, saliva, no

más; tanta saliva

 

como la tercera

(¿cómo usarla en un

poema?) la tercera

de las virtudes teologales.

 

                                                                            

 

        

Página ampliada e repubicada em abril de 2008

 

Voltar à página Poesia Brasil SempreTopo da Página

 

 

 
 
 
Home Poetas de A a Z Indique este site Sobre A. Miranda Contato
counter create hit
Envie mensagem a webmaster@antoniomiranda.com.br sobre este site da Web.
Copyright © 2004 Antonio Miranda
 
Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Home Contato Página de música Click aqui para pesquisar