ASTRID LANDER
Caracas, diciembre de 1962. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Estudios simultáneos de licenciatura en Artes, mención Cine, en la misma universidad. Por concurso, cursa el Taller anual de Poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos en 1991 y 1992.
Sus primeros poemarios son premiados. La distancia por dentro. Primer premio Ramón Palomares 1994 y Azul Lejos, primer premio Lucila Palacios 1997.
Su tercer poemario Se Es. Poemas Novelados, es publicados en Santo Domingo, República Dominicana en 1999 y luego publica su Antología de Versos de Poetisas Venezolanas, en 2006, con un poema-montaje de cien versos, cada uno de los cuales corresponde a cien poetas venezolanas de todos los tiempos.
TEXTOS EN ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
De
BUEN CAMINO
Hacia el Camino de Santiago
Caracas: Areté Editora, 2008. 33 p.
Hacer un camino como se hace un poema
Por un sendero de vueltas.
Sólo lo pasa uno solo.
Nadie delante ni detrás.
Y mi sombra se agigantea
enfrentándome a espaldas.
Sigo flechas amarillas
para no perderme,
para salir de mi extravío.
Cuán difícil retomar la vuelta
la orientación,
aquietar la aguja de la brújula.
Si te despistas, temes.
Camino I
La invisibilidad del horizonte.
Allá, encima de las nubes
Dios viéndonos.
Perspectivas del alma.
Camino II
También es un camino de gusanos
y fuerte olor a vacas.
La Resistencia
En la subida se arrastra el cuerpo
en el descenso se sostiene el alma.
Mientras más empinado el ascenso
simétrica la bajada.
Ante tal proeza
sólo cabe el despojo
plegarse
y aceptar.
Los sentimientos son una sentencia.
Allí está la prueba
de la eternidad;
La Conversión
Allí en el Camino
reconocí la dificultad de las castañas
los demonios
para rezarlos.
Cuesta abajo
el descenso es más tortuoso
a lo infernal.
Te persignas
y pasas
no los viñedos ni los olivos
más allá de la uva y la aceituna.
Vivir y punto.
De por vida.
TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda
Fazer o caminho como se faz o poema
Por uma trilha de curvas.
Somente se passa sozinho.
Ninguém adiante nem atrás.
E minha sombra cresce
enfrentando-se pelas costas.
Sigo flechas amarelas
para não perder-me,
para sair de meu extravio.
Que difícil retomar o retorno
a orientação,
deter a agulha da bússola.
Se disfarças, temes.
Caminho I
A invisibilidade do horizonte.
Lá, além das nuvens
Deus vendo-nos.
Perspectivas da alma.
Caminho II
Também é o caminho dos vermes
e forte cheiro de vaca.
Alto do Perdão
No alto da ladeira
pedras e lodo, pedras e logo.
Limpar a lama da sola
que adere peso aos pés.
Liberar os ídolos de barro
que renegam.
Me despego do sapato direito
a iniciação
absolvida
restaurada a origem
quando éramos deus de Deus.
A Resistência
Arrastamos o corpo na subida
na descida mantemos a alma.
Quanto mais inclinada a ascensão
simétrica a descida.
Ante tal proeza
cabe apenas o despojo
dissipar-s
e aceitar.
Os sentimentos como uma sentença.
Ali está a prova
da eternidade.
A Conversão
Ali pelo Caminho
reconheci a dificuldade das castanhas.
os demônios
para benzê-los.
Ladeira abaixo
a descida é mais tortuosa
ao infernal.
Tu te persignas
e passas
não as vinhas nem as oliveiras
além da uva e da azeitona.
Viver e nada mais.
Para sempre.
Página publicada em dezembro de 2010
Astrid Lander y Antonio Miranda durante la Feria del Libro Iberoamericano, en Huelva, Espãna, 2010. |