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WASHINGTON BENAVIDES
Tacuarembo, Uruguay, 1930
De
Washington Benavides
UN VIEJO TROVADOR
Antologia
Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental, 2004.
263 p. ISBN 9974-1-0352-5
TEXTOS EM ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
Ofício de ciego
Me tienes compasión
porque escribo biografias de pájaros,
hazanas de crepúsculos y hombres.
No entiendes como
en el siglo veinte
puedo vivir sin ser
perito en contabilidad,
argucioso en Tablada,
martín pescador en el Rio de la Bolsa,
o al menos político.
Y me la passo com una sonrisa
que suple — em mi silencio — al griterio
de tanto correligionario
de la vida...
No es acción lo que pides,
pides impulso,
una dinâmica desordenada
de arrimar piedra a piedra
los cimentos
de un edifício alzado a voluntad
— sin plano alguno—.
Ni tú ni nadie sabe qué saldrá
de tanta pieda superpuesta:
un muro para el viento,
un hotel para el sol,
una cárcel de nubes...
Me pides que coopere con su hombro
para elevar su majestade babélica.
Me pides que le ponga um nombre lindo
a un niño muerto,
que corte flores
para el día de defuntos...
De tanto andar conmigo
alguna vez me entendo:
mucho le debo al sol
para cerrar los ojos.
Compadéceme, y deja
que escriba de los pájaros.
La palabra ruiseñor
"Si yo pudiese vivir lo que ustedes vivirán,
haría lo que los ciegos pintores de Japón:
escribir a la palabra “ruiseñor” y el ruiseñor
cantando echaría a volar.
José Juan Tablada.
La palabra "ruiseñor": ¿canta?
¿Vuela y canta?
Creo haberme tenido
por un poeTa realista
(o surrealista).
¿Las dos caras son una?
—Hablo de las palabras—
¿Son las cosas?
¿La palabra "mármol"
el bloque blanco y frio?
—no la estatua—.
La palabra "jilguero"
y e]lpardo cantarín
de rama en rama?
¿Y la "rama" es la rama
y la "rana" es la rana
y la "cama" es la cama,
etcétera?
Escribo la palabra "ruiseñor".
Vuela —le digo—
canta...
Ei ruiseñor que digo
se volaba.
Ei ruiseñor escrito
del papel se volaba
y cantaba.
El abuelo
El abuelo vino del fondo
de la quinta. Adonde, seguramente,
se refugió para fumar tranquilo.
Al passar el traspatio, se acomodó
la boina, y apartó con su mano izquierda,
de um manotazo, las guías tememarias
de la parra. Al llegar a la sala,
y, ante la posibilidad de que hubiera gente,
se transformo en un armário.
TEXTOS EM PORTUGUÊS
Traducción de Antonio Miranda
Ofício de cego
Expressas compaixão
porque escrevo biografias de pássaros,
façanhas de crepúsculos e homens.
Não entendes como
no século vinte
consigo viver sem ser
perito em contabilidade,
experto em Tablada,
martim pescador no Rio da Bolsa,
ou no mínimo político.
E vou levando com um sorriso
que supre — em meu silêncio — a gritaria
de tanto correligionário
na vida...
Não ação o que pedes,
pedes impulso,
uma dinâmica desordenada
de levantar pedra a pedra
os alicerces
de um edifício levantado pela vontade
— sem plano algum—.
Nem tu nem ninguém sabe que sairá
de tanta pedra superposta:
um muro para o vento,
um hotel para o sol,
um cárcere de nuvens...
Queres que cooperes com meu ombro
para elevar sua majestade babélica.
Queres que designe um belo nome
a uma criança morta,
que corte flores
para o dia dos mortos...
De tanto andar comigo
alguma vez me entendo.
Devo muito ao sol
para cerrar os olhos.
Tem piedade de mim, e deixa
que escreva sobre os pássaros.
A palavra rouxinol
"Si yo pudiese vivir lo que ustedes vivirán,
haría lo que los ciegos pintores de Japón:
escribir a la palabra “ruiseñor” y el ruiseñor
cantando echaría a volar.
José Juan Tablada.
A palavra rouxinal
voa e canta?
Acredito have sido
um poeta realista
(ou surrealista).
As duas faces são uma?
— Refiro-me às palavras —.
Serão as coisas?
A palavra “mármore”
um bloco branco e frio?
— não a estatuária —.
A palavra “pintassilgo”
e o pardo trinador
de ramo em ramo?
E o “ramo” é o ramo
e a “rã” é a rã
e a “cama” é a cama
etcétera?
Escrevo a palavra “rouxinol”.
Voa — digo —
canta...
O rouxinol que digo
voava.
O rouxinol escrito
no papel voava
e cantava.
O avô
O avô veio do fundo
da chácara. Aonde, certamente,
refugiou-se para fumar tranquilo.
Ao passar o pátio, ajeitou
a boina, e afastou com a mão esquerda,
com uma palmada, as guias temerárias
da videira. Ao entrar na sala,
e, diante da possibilidade de encontrar alguém,
transformou-se num armário.
Página publicada em junho de 2011
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