POESÍA PARAGUAYA
Coordinación de MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ
AUGUSTO ROA BASTOS
(1917-2005)
Nació en Asución y es más conocido por su condición de narrador. Obtuvo el Premio Cervantes, el más importante de las letras hispânicas, en 1989.
Su obra poético, sin embargo, es expresiva y de gran interes: El ruiseño de la aurora (1942), El naranjal ardiente (1960) y Silenciario (1983) y sus poemas se encuentran en muchas páginas en la internet, pero aqui presentamos uno de ellos con la traducción, para aproximarlo del público de lengua portuguesa.
TEXTOS EN ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
De la misma carne
"Es la tierra imposible
que a su imagen te hizo para de sí
arrojarte."
Luis Cernuda
Dejé al poniente
la franja tutelar de la cigarra;
un pueblo como un árbol y su ardiente
madera
que en mi caja de hueso y de memoria
construye su guitarra
doliente
en lo más vivo de mi escoria.
El pecho agujereado
deja ver el latido
tanteando las paredes
del lado más despierto y desvalido.
(Resístela, si puedes)
El tronco empayenado
crece todas las noches en el valle;
gime y se desespera
cuando huele mis pasos
sobre el distante asfalto de la calle
en que vivo.
De obstinada manera
tiembla en voz alta en todos mis pedazos.
Temo que no se calle
si no voy esta noche a la frontera.
Conteniendo el aliento
lo escucho entre el rumor de los hachazos.
(Ni una pausa siquiera)
Su quejido es tan fuerte
que me alumbra la cara
y me oscurece el pensamiento;
tan delgado el temblor que nos separa
y esta pared silvestre tan ligera,
que un latido sangriento
pone de pie mi vida a cada golpe
que destroza a lo lejos su madera.
(El naranjal ardiente, 1960)
TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda
Da mesma carne
"Es la tierra imposible
que a su imagen te hizo para de sí
arrojarte."
Luis Cernuda
Deixei ao poente
a franja tutela da cigarra;
um povo como uma árvore ardente
madeira
que em minha caixa óssea e de memória
constrói sua guitarra
dolente
no mais vivo de minha escória.
O peito perfurado
deixa ver o pulsar
tateando as paredes
do lado mais acordado e desvalido.
(Resista, se podes)
O tronco empajezado*
cresce todas as noites no vale;
geme e se desespera
quando pressente meus passos
sobre o distante asfalto da rua
em que vivo.
Obstinadamente
treme em voz alta em todos os meus pedaços.
Contendo a respiração
escuto-o entre o rumor das machadadas.
(Nenhuma pausa sequer)
Sua queixa é tão forte
que me ilumina a face
e me escurece o pensamento;
tão fino o tremor que nos separa
e esta parede silvestre tão ligeira,
que um pulsar sangrento
põe de pé minha vida a cada golpe
que destrói, longe, sua madeira.
*La expresión empayenado deriva del término payé, que designa al hechicero indígena, término que luego pasó a significar no sólo la persona sino el acto y el objeto mágicos, formándose un verbo derivado. (Rubén Bareiro Saguier)
Página publicada em maio de 2009.
|