FRANCISCO HERNÁNDEZ
Poeta mexicano que nació en San Andrés Tuxtla, Veracruz, en 1946. Entre sus libras publicados están: Gritar es cosa de mudos (1974), Cuerpo disperso (1982), Mar de fondo (1983), Oscura coincidencia (1986). El poeta Francisco Hernández ha ganado el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2005, con Diario sin fechas de Charles B. Waite,
TEXTOS EN ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
EL POETA Y SU CHAMBA
Cuando no escribe,
acude a una funeraria llamada
El cielo abierto.
Allí se encarga de pulir los féretros,
de acomodarlos,
de establecer identificaciones
con letras de plástico
en el pizarrón de la entrada.
Por su vivienda se le ve
con aspecto de zombi.
En cambio, en el trabajo
conversa con los difuntos,
da color a la paz de sus facciones
y si no le contestan, los escupe.
Al tratar con mujeres
desliza endecasílabos procaces
a lo largo de sus muslos helados,
sin dejar de medir
la curvatura de sus caderas.
Traza versos con unas de tres dedos,
corrige con abejas africanas,
borra con margaritas derretidas.
Cuando el entierro parte por fin
al cementerio, coge una hoja de papel,
saca la pluma fuente y deja este recado:
"Vida, te esperé hasta el último instante.
Me voy volando a la casa. Estoy muerto."
TEXTOS EM PORTUGUÊS
Traducción de Antonio Miranda
O POETA E SEU NEGÓCIO
Quando não escreve,
atende numa funerária chamada
A céu aberto.
Ali se encarrega de lustrar os féretros,
de arruma-los,
de fixar identificações
com letras de plástico
na tabuleta da entrada.
Em sua habitação é visto
com aspecto de zumbi.
No entanto, no trabalho
Conversa com os defuntos,
dá cor à paz de suas feições
e se não respondem, cospe neles.
Ao lidar com mulheres
declina endecassílabos procazes
na extensão de seus músculos gelados,
sem deixar de medir
a curvatura de seus quadris.
Traça versos com unhas de três dedos,
corrige com abelhas africanas,
apaga as margaridas derretidas.
Quando afinal sai o enterro
ao cemitério, busca uma folha de papel,
pega a caneta tinteiro e deixa este recado:
“Vida, te esperei até o derradeiro instante.
Vou correndo pra casa. Estou morto.”
Extraído de ALFORJA, REVISTA DE POESIA XXII, Otoño 2002, p. 43.
|