ÁLVARO SOLIS
Villahermosa, Tabasco, 1974). Es licenciado en Filosoffa y actualmente cursa la maestrfa en Literatura Mexicana en la BUAP. Es autor de tres libros de poesía. Ha recibido el Premio Clemencia Isaura de Poesía 2007, el Premio Nacional de Poesia Amado Nervo 2006 y el Premio Tabasco de Poesia José Carlos Becerra 2003. Ha sido becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría de creadores con trayectoria en 2006 y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en la categona de jovenes creadores, asi como en el area de poesía de la Fundacién para las Letras Mexicanas en los periodos 2003-2004 y 2004- 2005.
TEXTOS EN ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
De
CANTALAO
Guanajuato: Universidad de Guanajuato, 2007
“Premio Clemencia Isaura de Poesía 2007”
C
Piedra sobre piedra y en medio la arcilla
que se niega a los estruendos.
Arriba rústicos maderos soportando el tejado
y más arriba la tormenta, el cielo allá afuera,
amplitud numérica de astros.
Adentro la casa, las herramientas,
las manos duras que nunca serán utilizadas,
el agua que penetra por debajo de la tierra.
Adentro la casa que resistirá al invierno,
un par de ventanas cubiertas con bolsas
que han persistido ya varias noches.
Adentro la casa y el talamo,
la noche matizada por la luz de las velas.
Allá el frágil cementerio junto al mar.
En medio de la arcilla está la piedra,
invisibles telarañas que he tejido en las noches de insomnio.
Afuera el viento,
y aqui
está casa vacía.
S
Sin nada qué decir
las palabras cuelgan de los árboles,
maduran en secreto.
Las palabras
son el fruto que se resiste a la tierra,
a la memoria
y a esos alfileres de luz en multitud
cuando el día comienza,
al olor de la hojarasca.
Las palabras cuelgan de las ramas,
abren los ojos
en el instante sin nada qué decir.
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TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda
C
Pedra sobre pedra e no meio o barro
que se nega aos estrondos.
Acima as rústicas madeiras suportando o telhado
e mais para o alto a tormenta, o céu lá fora,
amplidão numerosa de astros.
Dentro da casa, as ferramentas,
as mãos ásperas que nunca serão usadas,
a água que penetra por baixo da terra.
Dentro a casa que resistirá ao inverno,
um par de janelas cobertas com bolsas
que resistiram por várias noites.
Dentro a casa é o tálamo,
a noite matizada pela luz das velas.
Além o frágil cemitério frente ao mar.
No meio do barro está a pedra,
invisíveis teias de aranha que teci nas noites de insônia.
Lá fora o vento,
e aqui
esta casa vazia.
S
Sem nada para dizer
as palavras penduradas das árvores,
emudecem em segredo.
As palavras
são o fruto que resiste à terra,
à memória
e a esses alfinetes de luz na multidão
quando o dia começa,
com o cheiro da borrasca.
As palavras penduradas dos ramos,
abrem os olhos
no instante sem nada para dizer.
Página publicada em setembro de 2009 |