Nacido en Madrid el 2 de junio de 1945. Licenciado en Psicología Social, Estudios de Derecho ( Universidad Complutense de Madrid), Doctor en Ciencias Políticas y Sociología (Universidad Complutense de Madrid).
(Tesis Doctoral: LA CRITICA LITERARIA COMO FENÓMENO SOCIOLÓGICO).
Crítico literario, narrador, autor dramático. Poeta.
Libros de poesía publicados: HOMENAJE A NERUDA. Comunicación Literaria de Autores, Bilbao, 1973.
FUIMOS PAJAROS ROTOS. Ámbito Literario. Barcelona, 1980.VIGIA. Ediciones Papuras. Querétaro, México, 1997. DE MORELIA CALLADA. Ediciones Rialp (Colección Adonais),Madrid, 1997.LOS JARDINES LATINOS. Ediciones Endimión, Madrid, 1998. VERSOS DE AMANECER Y ACABAMIENTO. Ulises, Toledo, 1998.
INTIMA FRONTERA. Ediciones Torremozas (Los Cuadernos de Olalla),Madrid, 1999. DESOLACIONES TARDIAS. Aristas de Cobre (Colección Off), Córdoba, 2000. LAS BATALLAS DE OCTUBRE. Plaza & Janés (Debolsillo), Barcelona . 2002. MUDO MUDO (LA AVENTURA DE MANILA), En Revista Hérmes, Toledo, 2004. En prensa: CRÓNICA DE AVES (EL VIAJE A CHILE).
Accésit de los Premios Centenario de Bécquer, Madrid 1970 por su poema “Hermana”. Símbolo "Jaraíz", XXXVI Cata del Vino Nuevo y Anochecer Poético. (27-11-2004), Grupo Artístico Literario "El Trascacho", Valdepeñas (Ciudad Real), por su poema "La fundación". Finalista II Premio de Poesía “Ateneo de Sevilla” por su libro “Páginas de un diario”, (2004). III Premio de Poesía “Ángel Luis Pozanco” Barcelona 2006, por su poema “Más allá de este mar”.
Fundador del Grupo Poético "Enero" (Madrid, 1969).
e.mail: quirogaclerigo@hotmail.com
MÁS ALLÁ DE ESTE MAR
(Para Asela)
Más allá de este mar, al otro lado, siguen las guerras,
siguen esas intensas tardes de polvo y de metralla,
los combates a muerte calcinando las vidas y futuros;
asegurando huérfanos, tullidos, vacío innumerable;
asesinando hombres y cosechas, envenenando ríos,
negando la existencia de nuevos manantiales,
destruyendo museos, dando a los libros fuego.
En despachos ovales políticos con almas mutiladas,
con escasa conciencia y odios acumulados
patrocinan la lucha desigual contra los miserables,
ese afán enfermizo de cosechar violencias,
la importante tarea de anular ciudades y fronteras.
Dan órdenes precisas para la destrucción inacabada,
calculando las cifras que puede reportar tal holocausto.
Con finos palitroques de oro y adornos de diamantes
señalan en sus mapas los lugares de angustia,
los objetivos tácticos (trincheras, carreteras,
hospitales, almacenes de grano, consulados,
indefensas mujeres y ancianos, niños quietos),
Son los grandes peligros, innatos enemigos
para las civilizaciones del confort y del lujo.
Es el culto Occidente aún desperezándose,
defendiendo con furia su sistema de vida
con sus torres perfectas, sus pobres olvidados,
fogosas compañeras de fina lencería,
sus hijos bien vestidos, sus dorados licores.
Es el terror legal contra un horror fanático,
la razón de las armas, el dolor de los otros.
Pero estos y aquellos, los infames políticos
y aguerridos líderes, lanzan a la agonía
a las huestes guerreras con sus perversas armas,
aunque ningún caudillo abandone su cuarto
para ir a encontrarse con los otros guerreros
en esos tristes campos de dolor y batallas.
Suave se mece mientras este Mediterráneo,
nuestro mar necesario, apacible y vital,
buscando su extinción de la forma más cruel.
Sus aguas van lamiendo las rocas desgastadas,
moviendo las arenas, regando orillas sucias
dejando una oración por la muerte en las playas.
Nos cuesta comprender esos terrores ciegos,
esa inutilidad costosa y calculada de ignominia,
de pólvora, napalm, gas mostaza, eficaces misiles,
sangre, sangre, dólares convertidos en puñales,
tanta legalidad malvada, bombas asesinando.
El mar sigue expectante, con todo su dolor
más allá o aquí cerca, esperando la vida,
la paz obligatoria, el sol sobre las aguas.
¿Dónde están las semillas del amor,
dónde quedan los afectos humanos?.
MUITO ALÉM DESTE MAR
(para Asela)
Tradução de José Santiago Naud
Muito além deste mar, do outro lado, a
guerra continua,
seguem essas tardes intensas de poeira e de metralha,
combates fatais calcinam a vida e o futuro;
eles garantem órfãos, entrevados, o vazio inumerável;
assassinam homens e searas, envenenam fios
extinguindo a existência de novos mananciais,
destruindo museus, queimando livros.
Nos gabinetes ovais políticos de alma mutilada,
a consciência escassa e o ódio acumulado,
patrocinam a luta desigual contra os miseráveis,
esse doentio afã de colher violências,
a importante tarefa de aniquilar cidades e fronteiras.
Dão ordens precisas para a destruição inda incompleta,
estimando as cifras que pode cumular tal holocausto.
Com finas bandeirinhas de ouro e adornos de diamante
marcam em seus mapas os lugares da angústia,
os objetivos táticos (trincheiras, estradas,
hospitais, armazéns e silos, consulados,
mulheres indefesas e idosos, a inocência infantil).
são os grandes perigos, inatos inimigos
das civilizações do luxo e do "comfort".
É o Ocidente culto ainda espreguiçando-se,
furioso defendendo seu jeito de viver
com suas torres perfeitas e os pobres esquecidos,
fogosas companheiras ricamente vestidas
e os filhos bem trajados, os licores dourados.
Eis o terror legal contra o horror fanático,
a razão das armas, o sofrimento dos outros.
Mas tanto uns quanto os outros, políticos infames
e chefes aguerridos, espalham agonia
na frente de batalha com suas armas perversas,
embora líder algum deixe seu quarto
para ir encontrar-se com os outros guerrilheiros
nesses campos tão tristes da dor e das batalhas.
Entretanto bem suave balança o Mediterrâneo,
nosso mar necessário, aprazível, vital,
e busca sua extinção da forma mais cruel.
As águas vão lambendo as rochas carcomidas,
mexendo com as areias, regando as orlas imundas
e deixando uma oração pela morte nas praias.
Custa-nos entender esses terrores cegos,
custosa inutilidade de calculada ignomínia,
pólvora, napalm, gás de mostarda, mísseis efetivos,
sangue e sangue, dólares transformados em punhais,
tanta legalidade malvada e bombas assassinas.
o mar segue expectante, com toda a sua dor
muito além ou aqui perto, esperando a vida,
a paz obrigatória, o sol sobre as águas.
Onde estão as sementes do amor?
Onde fica a afeição humana?