POESÍA ESPAÑOLA / POESIA ESPANHOLA
Coordinación/coordenação de AURORA CUEVAS CERVERÓ
http://www.carriedo.es.vg/
GABINO-ALEJANDRO CARRIEDO
(1923-1981)
Podría, pues, decirse que con Gabino-Alejandro Carriedo estamos ante uno de esos extraños ejemplos de poeta atípico y desconocido para el lector común, cuya personalidad distinta se vislumbra en todas y cada una de sus composiciones. Se trata de un autor al que habría que reivindicar de cara a las nuevas generaciones, un "poeta de culto", "secreto", en palabras de Antonio Martínez Sarrión en su prólogo a la antología de Hiperión, de personalidad inclasificable, que supo estar por encima de las limitaciones de los movimientos en que militó, imprimiendo siempre a su obra su marcado sesgo personal. Carriedo se encuentra entre esos poetas que consiguieron, con su esfuerzo pausado e inquebrantable, horadar poco a poco el muro de oscurantismo avasallador de los años de posguerra. Mario Paz González
Sobre el poema que presentamos a seguir: ”El poema apareció, en 1952, en el libro Del mal el menos y su “tiempo de canallas” asoma, marcado a fuego, pero puede ser leído en toda situación en que los derechos y libertades del hombre sean totalitariamente negados y vulnerados.”
ANTONIO MARTÍNEZ CARRIEDO
Lea más sobre el autor en su página: http://www.carriedo.es.vg
TEXTO EN ESPAÑOL / TEXTO EM PORTUGUÊS
INFORMANDO
Por la mañana vino a parar este señor,
a preguntar por usted,
a llevarse su libro,
a llevarse las cosas que había encima de la mesa
donde puso la carta escrita anoche,
donde estaba el tintero,
la pluma estilográfica, el llavero,
y donde vagos recuerdos de amigo había
y la fotografía de una mujer
que dijo servían de prueba.
Ha venido por sus pasos al patio,
entró hasta el comedor,
se detuvo mirando los tapices,
lo registraba todo
y después ha vuelto nuevamente al despacho
donde había montones de papeles,
montones de carpetas,
montones de notas sospechosas como de negocios
(nunca me advirtió nada usted).
Más tarde ha preguntado por su madre,
la pobrecita apenas tenerse puede en pie
y ni siquiera pudo hablar.
A mi me ha dicho que si era yo algo suyo,
que cuánto tiempo hacía de una cosa
y qué visitas recibió.
Después de concluido el atestado
se han llevado el cadáver de usted en la ambulancia.
Había demasiada gente en el portal.
Daba tristeza, puede usted creerlo.
Yo estoy roto de llorar y no doy pie con bola.
De Del mal el menos, 1952
Extraido de la obra Centuria; cienazos de poesía en español. 2 ed. Madrid: Visor Libros, 2004. 631 p. (Colección Visor de Poesia, 100)
ISBN84-7522-913-1
TEXTO EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda
INFORMANDO
Pela manhã apareceu aqui este senhor,
perguntando por você,
levando seu livro,
retirando as coisas que estavam encima da mesa
onde se via a carta escrita de noite,
onde estava o tinteiro,
a caneta esferográfica, o chaveiro,
e onde vagas lembranças de amigo havia
e a fotografia de uma mulher
que disse serviam como prova.
Caminhou passo a passo ao pátio,
entrou até na cozinha,
se deteve mirando os tapetes
ele registrou tudo
e depois voltou de novo ao escritório
onde havia montes de papéis,
montes de pastas,
montes de anotações suspeitas como sendo de negócios
(você nunca me advertiu sobre isso).
Mais tarde perguntou por sua mãe,
a coitada apenas conseguia ficar de pé
e nem sequer pôde falar.
Quis saber se eu era algo seu,
há quanto tempo fazia isso e aquilo
e que visitas recebia.
Depois de concluído o atestado
levaram o seu cadáver na ambulância.
Havia muita gente no portão.
Eu não acabo de chorar e não ligo coisa com coisa.
De Del mal el menos, 1952
|