Home
Sobre Antonio Miranda
Currículo Lattes
Grupo Renovación
Cuatro Tablas
Terra Brasilis
Em Destaque
Textos en Español
Xulio Formoso
Livro de Visitas
Colaboradores
Links Temáticos
Indique esta página

Sobre Antonio Miranda
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

PATRICIA DIAZ BIALET

 

 

Nació en Buenos Aires, 1962. Es Profesora Nacional en Idioma Inglés. Participó en los talleres de poesía de la SADE (1980 – 1984). Actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Actuación en el Instituto Universitario Nacional de Arte. Autora de Los Despojos del Diluvio, 1990; Testigo de la Bruma, 1991; La Penumbra de la Luna Llena, 1993; La Dueña de la Ebriedad de la Rosa, 1994; Los Sonidos Secretos de la Lluvia, 1994; El Hombre del Sombrero Azul, 1996; Papeles de Resurrección, 2004; Poemas suyos fueron incluidos en la película “El Lado Oscuro del Corazón II” de Eliseo Subiela.

 

 Poemas extraídos de la revista chilena LA PATA DE LIEBRE, dirigida por el poeta Aristoteles España: www.lapatadeliebre.cl 

 

 

TEXTOS EN ESPAÑOL  /  TEXTOS EM PORTUGUÊS

 

 

FETICHE

 

sólo si así alguien me penetra

yo florezco en cada espacio de polvo que me sobrevuela

sólo si así me dicen me contraen me retuercen con mano de estigma

 

si así me aplastan me lamen me aprisionan

aunque haya este vidrio esta pena

estos huecos exagerados en mi memoria

                            (de Soy Dos y Una Se Anticipa)

 

 

 

EN LA MISMA TIERRA

 

Ahora la fiesta es en un jardín y las ropas flamean en mi destino de paria.

Los alborotos los hombres que no llegan.

Yo juego a encontrarte entre la misma tierra que te sepulta.

 

Una camisa pende de su gota de angustia.

Yo husmeo en tu cuello de sátiro imprevisto.

Hurgo en demasía como la yegua en celo.

Pero esta misma tierra y laja y mármol te sepultan.

 

La fiesta entonces no conmemora, no recuerda, no santifica.

El muerto bien muerto está junto a nosotros, debajo de nosotros,

envuelto en su camisa de lino deshuesada.

 

Y por cierto yo escasamente clavo mis pezuñas pero sólo hay tierra y abandono.

Ni una víscera,

ni una voz de alerta,

ni el botón que se desprende de la vida y se ofrenda al perro todopoderoso.

 

El muerto bien muerto está junto a nosotros,

encima de una gasa en nuestro sueño,

adentro en nuestra médula erizada.

 

Lo sé

porque cuelga de su oreja una leve ventisca intermitente.

 

                            (de Soy Dos y Una Se Anticipa)

 

 

TANGO (I)

 

A ellos los revive el latido subterráneo que marca la perfecta simbiosis del pulso

                                                /y el tajo de satén acorralándose.

 

Una inquietante cicatriz transmite lo vivido.

Con eso basta.

No se debe ceder la última porción de tristeza

ni el roce invisible de dos angustias que se absorben con la voracidad de la fama.

 

Así se vive como si todo fuese una marcha ondulante hasta la solemnidad la

                                                       /muerte.

Es un ilimitado desafío hacia el otro cuerpo que nace cuando comienza la música.

 

De vez en cuando ella curva su espalda de cisne atrapado.

Él ordena la respiración que la atraviesa desde la cintura.

 

Suavemente la luz del salón repite su homenaje en una vieja rutina.

Después le estruendo les roba la ilusión de haberse escapado y aún más:

 

Afuera la noche los reclama como a dos fugitivos.

 

                                       (de Los Despojos del Diluvio)

 

 

 

LA FUGACIDAD DE LAS LUCIÉRNAGAS (XXXVIII)

 

Mendiga entre los pobres

voy recorriendo las estaciones de un pueblo deshabitado.

 

He probado hacer el amor con novios anteriores.

 

Nada más molesto que un papel usado para limpiarse la boca.

 

                          (de El Hombre del Sombrero Azul)

 

 

EL RECREO

 

El teniente querrá beber algo en su descanso.

No gracias.

Sólo un poco más de sangre.

 

                          (de El Hombre del Sombrero Azul)

 

De
AGUALAVA
Buenos Aires: Atuel, 2009
208 p.  ISBN  978-987-155-58-3

 

            FETICHE

                  al hombre manta de silencio

         solo si así alguien me penetra
         yo florezco en cada espacio de polvo que me sobrevuela
         solo si así me dicen me contraen me retuercen com mano de estigma

         si así me aplaastan me lamen me aprisionan
         aunque haya este vidrio esta pena
         estos huecos exagerados em mi memoria


         ABRETE SÉSAMO

         Ábrete sésamo tu dedal de escândalo plegado.
         Ábrete sésamo tu rubia cintura mítica de siesta.
         Ábrete sésamo tu claridad injusta en mi noche estática.

         Ábrete séseamo por fin de este a oeste
         fijando el foco cenital donde ya sabes.

         Y mírame ahora en este mismo instante en que me abro yo
         igual a un cabo de água bendita sobre el náufrago.


         CÚPULAS ABIERTAS

         La mano se apresura al papel en un avaro gesto desmedido.

         Poema y pregunta son lo mismo:
         cúpulas abiertas al cielo en llamas.


CORTADA EN CUATRO

 

Y yo

— pudica gata amedrentada —

me retiro con labios lamentables.

En algún balcón de lástima.

En algún peldano de agonía.

O én mi propio sillón de avispa y de desgarro.

 

Yo por vos y tu lente de ciego.

Y tu raíz quejumbrosa.

Y tu conversación de rana.

Y tu dulce almácigo en reposo.

 

Yo por vos me impregnaría en contorsión de embalse.

Me bañaría en petróleo.
Tocaría el halo de piedra que te impide

hasta hurgar la franja áspera y desnuda.

Quién pudiera abismar en tu traquea y detenerse justo bien ADENTRO.

Acabar de retraso en cierta axila o nuez o rótula shock profundo.

Y lamer tu felpa tibia.

 

Porque sin vos parezco una lombriz cortada en em cuatro.

Polvo de ladrillo que vuela inciertamente.

Crin sobrante de destierro.


DEPENDE DE MÍ

dos pájaros caen em lucha
mi perra se adelanta
sujeto la Correa

la vida
— solo em esta instância —
depende de mi

                   una plaza en Buenos Aires, 2006

 


         CRUZANDO LOS FUEGOS

                  And desth shall have no dominion.
                                              Dylan Thomas

         La muere será una superfície de seda.

         Me llamarán reptil pero nunca traidora.

         Soy capaz de quedarme aunque me echen.
        

 

 

 

 

TEXTOS EM PORTUGUÊS

Tradução de Antonio Miranda

 

FETICHE

 

Apenas se alguém me penetra

eu floresço em cada espaço de pó que me sobrevoa

somente se assim me dizem me contraem me retorcem com mão de estigma

 

se assim me esmagam me aprisionam

ainda haja este vidro esta pena

estes buracos exagerados em minha memória

 

                            (de Soy Dos y Una Se Anticipa)

 

 

NA MESMA TERRA

 

Agora a festa é no jardim e as roupas flamejam em meu destino de paria.

Os alvoroços os homens que não chegam.

Eu brinco de encontrar-te na mesma terra que te sepulta.

 

Uma camisa pende de sua gota de angústia.

Eu cheiro em teu pescoço de sátiro imprevisto.

Remexo em demasia como a égua no cio.

Mas esta mesma terra e laje e mármore te sepultam.

 

A festa então não comemora, não recorda, não santifica.

O morto bem morto está junto a nós, debaixo de nós,

envolto em sua camisa de linha desossada.

 

E por certo eu escassamente cravo meus pezunhos mas só há terra e abandono.

nem uma víscera,

nem uma voz de alerta,

nem o botão que se desprende da vida e se oferece ao cão todo-poderoso.

 

O morto bem morto está junto a nós,

em cima de uma estropo em nosso sonho,

dentro de nossa medula eriçada.

 

Eu sei

porque pende da orelha uma leve nevada intermitente.

 

                            (de Soy Dos y Una Se Anticipa)

 

 

TANGO (I)

 

O latido subterrâneo que marca a perfecta simbiose do pulso os revive

                                               /e o talho de setim acurralando-se.

Uma inquietante cicatriz transmite o já vivido.

Isso é o bastante.

Não se deve ceder a última porção de tristeza

Nem o roce invisível de duas angústias que se absorvem com a voracidade da                                                                                                       fama.

Assim se vive como se tudo fosse uma marcha ondulante até a solenidade da                                                                                                        morte.

É um ilimitado desafio até o outro corpo que nasce quando a música começa.

 

De vez em quando ela curva as costas de cisne agarrado.

Ele ordena a respiração que a atravessa desde a cintura.

 

Suavemente a luz do salão repete sua homenagem numa velha rotina.

Depois o estrondo lhes rouba a ilusão de haver-se escapado e ainda mais:

 

Lá fora a noite os convoca como a dois fugitivos.

 

                                       (de Los Despojos del Diluvio)

 

 

 

A FUGACIDADE DOS VAGA-LUMES (XXXVIII)

 

 

Mendiga entre os pobres

vou recorrendo as estações de um lugarejo desabitado.

 

Eu provei fazer o amor com namorados anteriores. 

 

Nada mais desagradável que um guardanapo usado para limpar a boca.

 

                          (de El Hombre del Sombrero Azul)

 

 

O RECREIO

 

O tenente deve querer beber algo em seu descanso.

Não, obrigado.

Só um pouco mais de sangue.

 

                          (de El Hombre del Sombrero Azul)

*****************************************************

 

De
AGUALAVA
Buenos Aires: Atuel, 2009
208 p.  ISBN  978-987-155-58-3

 

FETICHE

         ao homem manta de silêncio

apenas se assim alguém me penetra
eu floresço em cada espaço de pó que me sobrevoa
apenas se assim me dizem me restringem me retorcem com mão de estigma

se assim me esmagam me lambem me encarceram
embora haja este vidro esta pena
estes ocos exagerados na minha memória


ABRE-TE SÉSAMO

Abre-te sésamo tuas pernas lontras escondidas

Abre-te sésamo teu dedal de escândalo dobrado.
Abre-te sésamo tua  ruiva cintura mítica de sesta.
Abre-te sésamo tua claridade injusta em minha noite estática.

Abre-te por fim de leste a oeste
mirando o foco zenital onde já sabes.

E olha-me agora neste mesmo instante em que eu me abro
como dar cabo de água benta sobre um náufrago.


CÚPULAS  ABERTAS

A mão se apressa no papel em avaro gesto desmedido.

Poema e pergunta dão no mesmo:
cúpulas abertas ao céu em chamas.


FATIADA EM QUATRO


E eu
— pudica gata amedrontada —
saio com lábios lamentáveis.
Em alguma varanda de lástima.
Em algum degrau de agonia.
OU em meu próprio sofá de vespa e de ruptura.

Eu por você e tua lente de cego.
E tua raiz lastimosa.
E tua conversa de rã.
E teu doce bálsamo em repouso.

Eu por você me envolveria em contorção de dique.
Mergulharia em óleo.
Trocaria a áurea de pedra que te impede
até remover a franja áspera e despida.

Quem pudera abismar em tua traquéia  e deter-se lá  dentro.
Acabar lento em certa axila ou noz ou rótula de choque profundo.
E lamber tua felpa morna.

Porque sem você pareço uma lombriga fatiada em quatro.
Pó de ladrilho que voa a esmo.
Crina restante de desterro.


DEPENDE DE MIM

dois pássaros se agridem
minha cadela avança
sujeito a correia

a vida
— apenas nesta circunstância —
depende de mim.

                   uma praça em Buenos Aires, 2006

                  

CRUZANDO FOGOS

                   And desth shall have no dominion.
                                             
Dylan Thomas

A morte será uma superfície de seda.

Me dirão réptil mas nunca traidora.

Sou capaz de ficar mesmo que me expulsem.

 

 



Topo da Página Voltar para a página Argentina Click aqui
 
 
 
Home Poetas de A a Z Indique este site Sobre A. Miranda Contato
Envie mensagem a webmaster@antoniomiranda.com.br sobre este site da Web.
Copyright © 2004 Antonio Miranda
Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Home Contato Página de música