Enrique Molina, en foto de Claudio Elias
(dominio público)
ENRIQUE MOLINA
(1910-1997)
Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1910. Su espíritu aventurero lo llevó a vivir una vida intensa como tripulante de barcos mercantes en el Caribe y Europa, experiencia que le sirvió para dotar con un carácter universal su expresión artística tanto en la poesía como en la pintura. Identificado con las ideas y los fines del movimiento surrealista, fundó en 1952, con Aldo Pellegrini, la revista A partir de cero.
Considerado como uno de los más importantes poetas de Latinoamérica, obtuvo importantes galardones entre los que merece destacarse el Gran Premio Fondo Nacional de las Artes 1992.Su obra está contenida en las siguientes publicaciones: «Las cosas y el delirio» en 1941, «Pasiones terrestres» en 1946, «Costumbres errantes o la redondez de la tierra» en 1951, «Amantes antípodas» en 1961, «Fuego libre» en 1962, «Las bellasfurias» en 1966, «Monzón Napalm» en 1968, «Los últimos soles» en 1980 y «El ala de la gaviota» en 1985.
Falleció en Buenos Aires en 1997.
Fuente de la biografía: http://amediavoz.com/
TEXTOS EN ESPAÑOL / TEXTOS EM PORTUGUÊS
ALTA MAREA
Guando un hombre y una mujer que se han amado se separan
se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo
la errónea maravilla de sus noches de amor
las constelaciones pasionales
los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través
de las piedras sus plegarias y cóleras
sus dramas de secretas injurias enterradas
sus maquinaciones perversas sus cacerías y disputas
el oscuro relámpago humano que aprisiono un instante
el furor de sus cuerpos con el lazo fulmíneo de las antípodas
los hechos a
la deriva en el oleaje de gasa de los sueños
la mirada de pulpo de la memoria
los estremecimientos de una vieja cubierta de pronto
con la palidez de la tristeza y todos los gestos del abandono
dos o tres libros y una camisa en una maleta
llueve y el tren desliza un espejo frenético por los rieles de la tormenta
el hotel da ai mar
tanto sitio ilusório tanto lugar de no llegar nunca
tanto trajín de gente circulando con objetos inútiles
o enfundadas en ropas polvorientas
pasan cementerios de pájaros
cabezas actitudes montarías alcoholes y contrabandos
informes
cada noche cuando te desvestías
la sombra de tu cuerpo desnudo crecía sobre los muros hasta el techo
los enormes roperos crujían en las habitaciones
inundadas
puertas desconocidas rastros vírgenes
los desastres imprecisos los deslumbramientos de la
aventura
siempre apunto de partir
siempre esperando el desenlace
la cabeza sobre el tajo
el corazón hechizado por la amenaza tantálica del
mundo
Y ese reguero de sangre
un continente sumergido en cuya boca aun hierve
la espuma de los días indefensos bajo el soplo del sol
el nudo de los cuerpos constelados por un fulgor de
lentejuelas insaciables
esos labios besados en otro país en otra raza en otro
planeta en otro ciclo en otro infierno
regresaba en un barco
una ciudad se aproximaba a la borda con su peso de
sal como un enorme galápago
todavía las alucinaciones del puente y el sufrimiento
del trabajo marítimo con el desplomado
trono de las olas y el árbol de la hélice que pasaba
justamente bajo mi cucheta
este es el mundo desmentido el mundo sin reemplazo
el mundo desesperado como una fiesta en su huracán
de estrellas
pero no hay piedad para mi
ni el sol ni el mar ni la loca pocilga de los puertos
ni la sabiduría de la noche a la que oigo cantar por
la boca de las aguas y de los campos con las violencias de este
planeta que nos pertenece y se nos escapa
entonces tu estabas al final
esperando en el muelle mientras el viento me devolvía
[a tus brazos como unpájaro
en la proa lanzaron el cordel con la bola de plomo
en la punta y el cabo de Manila fue recogido
todo termina
los viajes y el amor
nada termina
ni viajes ni amor ni olvido ni avidez
todo despierta nuevamente con la tensión mortal de
la bestia que acecha en el sol de su instinto
todo vuelve a su crimen como un alma encadenada
a su dicha y a sus muertos
todo fulgura como un guijarro de Dios sobre la playa
unos labios lavados por el diluvio
y queda atrás
el halo de la lámpara el dormitorio arrasado por la vehemencia
del verano y el remolino de las hojas sobre las sábanas vacías
y una vez más una zarpa de fuego se apoya en el
corazón de su presa
en este Nuevo Mundo confuso abierto en todas
direcciones
donde la furia y la pasión se mezclan al polen del Paraíso
y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed
intacta y sin raíces
cuando un hombre y una mujer que se han amado
se separan.
(Amantes antípodas)
ALGÚN VESTIGIO DE TU PASO
La dulzura de recordar el sol en la espiral del sueño
y el vano poder de haber ido tan lejos.
Es tan extraño perdurar, oír aún
la grave letanía de los huesos y el hechizo del mundo.
Déjame ver, déjame ver:
alguien me condujo hasta aquí y se oculta,
cubierto de grandes praderas, de climas,
refugios baldíos, luces que brillan
en el faro donde la tierra termina.
Salido de lugares inciertos, de trópicos y lluvias,
voraz como fuego, intruso,
la huella de sus dientes y sus besos en la manzana.
¿De quién es ese rostro desconocido entrevisto
donde se pierde? Es incierto y ansioso
extraviado en la fábula oscura de mi vida.
Adiós, sombra mía.
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TEXTOS EM PORTUGUÊS
MARÉ ALTA
Quando um homem e uma mulher que se amaram se separam
surge como uma cobra de ouro e canto ardente do orgulho
a equivocada maravilha de suas noites de amor
as constelações passionais
os arrebatamentos de sua indômita viagem seu riso através
das pedras suas preces e cóleras
seus dramas de secretas injúrias enterradas
suas perversas maquinações as caças e disputas
o escuro relâmpago humano que aprisionou um instante
o furor de seus corpos com o laço fulmíneo dos antípodas
os fatos à deriva no marulhar da gaze dos sonhos
o olhar de polvo da memória
o estremecimento de uma velha coberta repentina
com a palidez da tristeza e todos os gestos do abandono
dois ou três livros e uma camisa na mala
chove e o trem desliza espelhos frenéticos pêlos trilhos da tormenta
o hotel dá para o mar
tanto lugar ilusório tanto lugar do não chegar nunca
tanto vaivém de pessoas circulando com objetos inúteis
ou enfronhadas em roupas poeirentas
desfilam cemitérios de pássaros
cabeças atitudes montanhas álcool e contrabandos
informes
cada noite quando te despias
a sombra de teu corpo nu engordava nas paredes
até o teto
os enormes guarda-roupas rangiam nos quartos
inundados
portas desconhecidas rostos virgens
desastres imprecisos deslumbramentos da
aventura
sempre a ponto de partir
sempre esperando o desenlace
a cabeça no cepo
o coração enfeitiçado pela ameaça tantálica do
mundo
E esse arroio de sangue
um continente submerso em cuja boca ainda ferve
a espuma dos dias indefesos sob a baforada do sol
o enlace dos corpos constelados por um fulgor de
insaciáveis lantejoulas
esses lábios beijados em outro país em outra raça em outro
planeta em outro céu em outro inferno
regressava em um navio
uma cidade ia se aproximando da margem com seu peso de
sal como um enorme cágado
ainda as alucinações da ponte e o sofrimento
do trabalho marítimo com o desmoronado
trono das ondas e a árvore da hélice que passava
justamente por baixo de meu camarote
este é o mundo desmedido mundo sem substituto
mundo desesperado como uma festa em seu vendaval
de estrelas
não há no entanto piedade para mim
nem o sol nem o mar nem a louca pocilga dos portos
nem a sabedoria da noite que ouço cantar pela
boca das águas e dos campos com as violências
deste planeta que nos pertence e nos escapa
afinal estavas então
esperando no cais enquanto o vento me devolvia
a teus braços como um pássaro
da proa lançaram a corda com a bola de chumbo
na ponta e o cabo de Manila foi recolhido
tudo se acaba
as viagens e o amor
nada termina
nem viagem nem amor nem esquecimento nem avidez
tudo desperta novamente com a tensão mortal
da besta que espreita o sol de seu instinto
tudo volta ao local do crime qual alma acorrentada
à sua dita e a seus mortos
tudo fulgura como um seixo de Deus sobre a praia
alguns lábios lavados pelo dilúvio
e para trás fica
o halo da lâmpada o dormitório arrasado pela veemência
do verão e o redemoinho das folhas sobre os lençóis vazios
e uma vez mais uma sapata de fogo instala-se
no coração de sua presa
neste Novo Mundo confuso e aberto a todas as
direções
onde a fúria e a paixão mesclam-se ao pólen do Paraíso
e outra vez a terra decola suas asas e arde de sede
intacta e sem raízes
quando um homem e uma mulher que se amaram
se separam.
(Amantes antípodas)
Poemas extraídos da obra POESIA ARGENTINA 1940-1960 edição bilíngüe. Seleção, prefácio e tradução de Bell Jozef. São Paulo: Iluminuras, 1990.
Edição com o apoio do Intituto Cultural Brasil-Argentina (Embaixada da Argentina).
ALGUM VESTÍGIO DE TUA PASSAGEM
Tradução de Antonio Miranda
A doçura de lembrar o sol na espiral do sonho
e o poder vão de ter ido tão longe.
É tão estranho perdurar, ouvir ainda
a grave ladainha dos ossos e o feitiço do mundo.
Deixe-me ver, deixe-me ver:
alguém me conduziu até aqui e se esconde,
Coberto de grandes prados, de climas,
refúgios baldios, luzes que brilham
no farol onde a terra termina.
Saído de lugares incertos, de trópicos e chuvas,
voraz como o fogo, intruso,
o vestígio de seus dentes e seus beijos na maçã.
De quem é esse rosto desconhecido pressentido
onde se perde? É incerto e ansioso
extraviado na fábula escura de mina vida.
Adeus, sombra minha.
Página publicada em abril de 2009.
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